Argentina 2020


Este viaje sería nuestro séptimo viaje con grupos de Noruega a la Argentina. Como cada vez nos hospedaríamos en el IBRP en Buenos Aires durante la mayor parte de nuestra estadía, para luego tomar unos días en alguna otra parte del país. Por primera vez habíamos planificado visitar las Cataratas del Iguazú en la provincia de Misiones, haciendo de este viaje uno de los más completos y atractivos que alguna vez hayamos hecho. En cuanto a nuestro programa teníamos planificado participar de una campaña de Annacondia, visitar la iglesia en el Penal de Olmos, encontrarnos con ministerios que trabajan con víctimas de trata, recuperación de adictos, ministerios juveniles y de plantación de iglesias entre otras cosas. También íbamos a visitar diferentes iglesias en la provincia de Buenos Aires, y compartir mucho tiempo con los alumnos del IBRP en cultos y devocionales. Además de todo esto combinaríamos actividades recreativas, turismo, experiencias culturales y mucha, pero mucha buena comida! Pero todos nuestros planes iban a cambiar…

Salimos de Bergen como habíamos planificado el 10 de Marzo por la tarde y todo seguía normal. En nuestra ciudad se daban algunos consejos básicos para prevenir el Covid-19, pero la vida seguía con normalidad. En el transcurso de nuestro vuelo a través del océano, las cosas escalaron a nivel mundial. Al aterrizar en Buenos Aires y conectar nuestros teléfonos comenzamos a ver decenas de mensajes y correos desde Noruega referentes a la pandemia! Miércoles al mediodía llegamos al IBRP en medio de un buen diluvio porteño, al dia siguiente pudimos disfrutar de un dia de sol en el centro Porteño y de un ‘culto de jueves’ en el IBRP. Lamentablemente ese día todo cambiaría muy rápido. Esa mañana la primer ministro noruega anunciaba el cierre de los jardines de infantes y escuelas, y la llegada del famoso «distanciamiento social.» Además advertiría a los noruegos en el mundo que regresasen a casa lo más rápido posible porque no sabían por cuánto tiempo los aeropuertos estarían abiertos. Ese mismo jueves por la tarde el presidente Fernández anunciaría las medidas a tomar en Argentina y, entre otras cosas, el cierre de los aeropuertos a partir del siguiente martes.

Así fue como todos nuestros planes y lo que habíamos soñado para este viaje tuvo que ponerse de lado y hacer todo lo posible para poder conseguir una manera de regresar a un grupo de 40 personas a Noruega. Nuestra ruta fue a través de Londres, por lo cual la demanda y cantidad de pasajeros es muy elevada (debido a las conexiones al resto de Europa). Trabajamos duro muchas horas y para el viernes por la mañana teníamos asegurado el regreso del grupo completo en dos partes: la mitad el sábado y la mitad el domingo. No les contamos lo que representó económicamente cambiar nuestros pasajes porque les daría un infarto allí donde están leyendo esta nota! Quien sí casi tuvo un infarto fue nuestro contador cuando reviso la cuenta bancaria el viernes y se dio cuenta que la habíamos vaciado! Gracias a Dios teníamos fondos en la cuenta y pudimos abonar lo necesario para que todo el grupo pueda volver.

El grupo tomo la notica con mucha madurez. Ninguno de ellos estaba enterado de la situación en Noruega y mucho menos en Argentina. Estaban todos tan contentos de estar allá que ninguno había tomado tiempo para leer las noticias en sus teléfonos. Así que el viernes a la mañana (48 hs luego de haber llegado), les informamos que nos volvíamos a casa. Los chicos decidieron aprovechar al máximo las horas que tendríamos en Argentina, y es hasta el dia de hoy que recuerdan este corto viaje con cariño. Ese día logramos reorganizarnos de la manera que se pudo y hacer una visita a Temaiken en Escobar y comer un buen asado en nuestra iglesia allá en Buenos Aires. La mitad del grupo partió al dia siguiente, mientras que la otra mitad pudo conocer Caminito y compartir postres en la casa de Rocky & Sherry Grams.

Ariel junto con cinco de los líderes del grupo no consiguió pasaje para volver el domingo y volverían solos el lunes. El Espíritu Santo no dejó de inquietarnos (tampoco Rakel desde Noruega), y decidimos ir todos juntos al aeropuerto el domingo para intentar abordar el avión donde irían los alumnos. Mientras Ariel y esto cinco líderes estaban en la cola de «lista de espera» llegó un mensaje de la compañía aérea donde comunicaban que el vuelo del lunes había sido cancelado. De modo que el vuelo a Londres del Domingo 15, ese en el que estábamos inscriptos en lista de espera, seria el último vuelo que saldría de Buenos Aires… hasta el día de hoy! Solo unos minutos luego de haber recibido esa noticia estaban dándonos asientos en ese vuelo del Domingo. Todos pudimos regresar a casa.

Si bien este viaje fue totalmente diferente de lo que habíamos planeado y las experiencias con Dios que anhelábamos no pudieron darse, pudimos experimentar a Dios de una manera distinta. No pudimos tener momentos en la presencia de Dios junto a los alumnos del IBRP ó sentir la presencia del Espíritu Santo en las iglesias de Buenos Aires, pero conocimos al Dios de milagros que abre caminos y que nos guía en medio de una tormenta como nunca antes.

Gracias por tomarte el tiempo de leer esta nota! Oremos para que Dios pueda seguir trabajando en la vida de este grupo que tuvo que experimentar esta pandemia, y que Él pueda completar su obra en sus vidas.


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